El proyecto de Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Ley MAPE) propone autorizar al Banco de la Nación a abrir cuentas corrientes y de ahorro para pequeños productores mineros y mineros artesanales que formalicen sus actividades, con el objetivo de facilitar su inclusión financiera.
La iniciativa fue presentada por la viceministra de Minas, Mayra Figueroa Valderrama, ante la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados. Entre sus objetivos figuran fortalecer la trazabilidad de las operaciones mineras a pequeña escala, impulsar la formalización y establecer mecanismos de protección ambiental.
El proyecto contempla implementar un sistema para rastrear el origen, traslado, procesamiento y comercialización de los minerales extraídos por estos productores. Para ello, se prevé el uso de una Casilla Electrónica Única que contribuya al seguimiento y fiscalización de las actividades.
En materia ambiental, la propuesta establece que las operaciones deberán cumplir con los principios del Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Además, los responsables directos de las actividades extractivas deberán asumir la responsabilidad por los impactos ambientales y los riesgos para la seguridad de sus operaciones.
Otro componente de la iniciativa es la creación del Organismo Nacional para el Fortalecimiento de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (FORMAPE), adscrito al Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Esta entidad tendría funciones relacionadas con la autorización, el desarrollo y la supervisión de las actividades mineras a pequeña escala, así como con su fiscalización y sanción.
Según el MINEM, la propuesta busca simplificar los procedimientos para la pequeña minería y la minería artesanal, promover su formalización y reforzar los controles sobre la actividad. Las medidas forman parte de un proyecto de ley cuyos alcances deberán seguir el trámite legislativo correspondiente.
