El fenómeno El Niño costero podría reducir el crecimiento de la economía peruana en 0,9 puntos porcentuales en 2026 y en 1,3 puntos en 2027, según las estimaciones de BBVA Research publicadas en octubre. El mayor efecto se produciría el próximo año, cuando las anomalías climáticas coincidan con la temporada de lluvias.
A partir de esta previsión, la entidad redujo sus proyecciones de crecimiento del producto bruto interno (PBI) a 2,9% tanto para 2026 como para 2027. En junio, estimaba una expansión de 3,1% para este año y de 3,5% para el siguiente.
Los primeros efectos ya se observan en actividades productivas. La menor disponibilidad de anchoveta ha perjudicado a la pesca y ha incidido en la producción de harina y aceite de pescado. También se han registrado efectos negativos en la fabricación de prendas de abrigo, mientras que el sector agrícola enfrenta riesgos para distintos cultivos.
El impacto podría extenderse a otras actividades durante los meses de lluvias. Las inundaciones, los desbordes de ríos y las interrupciones de carreteras pueden afectar el transporte, el comercio y determinados servicios, además de elevar los costos de distribución y dificultar el abastecimiento de productos.
Sin embargo, el resultado final dependerá de la intensidad y duración del fenómeno, de la coincidencia con la temporada de lluvias y de la capacidad de respuesta de las autoridades y las empresas. BBVA Research considera que el país cuenta con mejores herramientas de pronóstico, margen fiscal para atender la emergencia y mayor preparación del sector privado que en episodios anteriores, aunque advierte que la gestión de la prevención y la emergencia será determinante.
