El Banco Mundial elevó su proyección de crecimiento para la economía peruana a 3,2% en 2026, por encima del 2,7% que estimaba en abril. De cumplirse este pronóstico, Perú registraría una de las mayores expansiones de América Latina, superando a Chile, cuya economía crecería 0,8%, y a México, con 1,4%.
Inversión privada y cobre impulsan el crecimiento
Uno de los principales motores de la economía peruana es la inversión privada en proyectos mineros y de infraestructura. A ello se suman las exportaciones de cobre y la recuperación gradual del consumo, factores que contribuyen a sostener la actividad económica.
El organismo multilateral prevé que el producto bruto interno (PBI) del Perú crezca 3% en 2027. Sin embargo, advierte que mantener este ritmo dependerá de la continuidad de los proyectos mineros y de la capacidad del país para superar obstáculos estructurales que limitan la inversión y el crecimiento de largo plazo.
Aunque las perspectivas son favorables, existen riesgos relacionados con la volatilidad de los precios internacionales de la energía, las tensiones comerciales y los efectos de fenómenos climáticos como El Niño. Estos factores pueden elevar costos, afectar la producción y moderar el consumo de los hogares.
Para las empresas y los consumidores, un mayor crecimiento puede traducirse en más actividad comercial y oportunidades de inversión, aunque sus beneficios dependerán de cómo evolucione el empleo, los ingresos y la capacidad de sostener la inversión productiva. La proyección del Banco Mundial es una expectativa económica, no una garantía del resultado final.
